MEDICINA TRADICIONAL

Todos los pueblos construyen su propia visión del mundo a lo largo de la historia, así también formas diversas de interpretar elementos como, divinidad, más allá, la salud, vida, muerte. Así, no se puede entender la Medicina Tradicional sin el contexto de la cosmovisión indígena andina.

Muchos elementos para la reconstrucción de los principios de nuestra cosmovisión están fragmentados, otros han sufrido severas transformaciones por influencia del colonialismo, del modernismo y la cultura consumista depredadora. Otros han sido destruidos y han desaparecido, debido a la interpretación sesgada que prevaleció en cronistas. No obstante, subsisten algunos mitos y ritos que nos permiten interpretar de qué manera pudieron haber acontecido los hechos.

Al formar la Medicina Tradicional parte de la cultura, está en constante modificación. Lo cierto es que la cosmogonía andina está/estaba íntimamente relacionada con la naturaleza, donde los actos tenían un sentido mágico/religioso. El universo está conformado por los astros, las montañas, los ríos, los mares, las plantas, los animales y los humanos. En este tiempo y espacio denominado PACHA existimos y coexistimos en complementariedad con los diferentes seres. Esta conexión ha hecho que warmi y khari (mujeres y hombres) busquen un relacionamiento armónico con el entorno y entre ellos.

La página de GAIA-TERRA da preponderancia al rol de nosotras las mujeres, motivo por el cual se enfatiza las actividades y aportes que hemos realizado.

Los mitos incaicos y pre-incaicos no muestran de ninguna manera que el mundo excluya la participación de las mujeres, al contrario, existieron momentos en los que las mujeres incursionaron en espacios destinados a los hombres, como ser la guerra, el sacerdocio. Se habla de mujeres altivas que no se rinden por nada, ejemplo de ello son: Mama Huaco en la mitología inca, o la sacerdotisa Mochica del periodo pre-incaico.

Para analizar las culturas andinas se recurre a la visión binaria, pero esta no debería ser necesariamente polarizadora. Ya que la interpretación occidental de lo dual sustenta oposiciones. Las relaciones de poder existen, pero son variables.

Se sabe sobre la existencia de deidades femeninas y masculinas, aunque con el tiempo se ha tratado de relegar y se ha tratado de borrar que en el mundo pre-colombino las mujeres tenían un rol activo en tanto su participación religiosa y política en las comunidades.

Las Medicinas Tradicionales.- En la región andina se ha desarrollado una particular forma de ver la salud-enfermedad-muerte-vida. Es un sistema que toma en cuenta los elementos vegetales, minerales, animales, las fuerzas de la naturaleza como el agua, fuego, aire, tierra. La relación con las deidades y la armonía con las personas en la comunidad.mujeres01

La Medicina Tradicional es la que interpreta la vida misma, Kawsay, cría la vida, no solo de los seres humanos, sino de todos los seres que habitan en este mundo y universo. Nos relacionamos a partir de nuestra esencia con todos ellos. Entonces es una visión mucho más incluyente y amplia que la definición de salud biomédica.

Las agentes de atención, las terapeutas son las personas clave para realizar rituales, curaciones, sanaciones, invocaciones en busca de la armonía de los individuos con su entorno. Las yatiris, las jampiris, las qolliris, parteras, las rezadoras u otras que prefieren ser llamadas por la denominación general de curanderas, sanadoras o médicas tradicionales. Del mismo modo existe un eslabón fundamental en la práctica de la Medicina Tradicional –al menos en el nivel de su utilización a nivel urbano--, las “qapachakeras” que manejan el “jampi khatu”, son personas que intermedian en la venta y aprovisionamiento de los insumos utilizados en Medicina Tradicional.

Los lugares donde se realizan las actividades de Medicina Tradicional pueden ser la casa de las médicas tradicionales, lugar donde las personas aquejadas acuden; la casa de pacientes; los lugares sagrados.

Las prácticas terapéuticas: que van desde sobadas, sahumerios, rezos, rituales.

Las enfermedades más recurrentes de las mujeres pueden ser atendidas con los recursos de la Medicina Tradicional. Por ese motivo iremos desarrollando temas concretos para poder apoyarla desde este sitio.

PALO SANTO: PERFUME MEDICINAL DE UN ARBOL

Reproduzco el artículo de la fuente citada abajo. Porque deseo compartir mi devoción por un árbol de la naturaleza, de características muy peculiares y que ha sido fuente de inspiración del trabajo que desarrollo. Ofrezco a quienes deseen el HIDROLATO de PALO SANTO y el Aceite para Masaje de Palo Santo, que yo misma extraigo.

EL PALO SANTO: PERFUME MEDICINAL DE UN ARBOL

Fuente: http://www.faena.com/aleph/es/articles/palo-santo-sobre-el-perfume-medicinal-de-un-arbol/

Se dice que su “madera sagrada” facilita la autosanación por medio del aroma de la naturaleza


Según Helen Keller el olfato es “un poderoso mago que te transporta a través de miles de kilómetros y de todos los años que has vivido”. Se trata del único sentido directamente interconectado con las emociones gracias al lóbulo límbico de nuestro cerebro, y el único de los sentidos también que nunca duerme –de ahí que esté íntimamente relacionado con los sueños lúcidos. Por estas razones, cuando recibimos un estímulo literalmente encantador, por ejemplo el Palo Santo, y luego encausamos esa experiencia sensorial en un contexto terapéutico, concretamente una sesión de aromaterapia, la experiencia resulta no sólo sublime, sino bastante efectiva.


Hallado en Sudamérica, el Palo Santo o “madera sagrada” es el nombre con el que se conoce albursera graveolens. Se trata de un árbol mágico de extraordinarias virtudes medicinales, cuyos compuestos esenciales se encuentran en el aroma que exuda la leña una vez quemada o destilada. Siglos atrás, chamanes incas y curanderos de las montañas de los Andes propagaron su don purificador y protector. Entre los indígenas maskoy se cree que el humo de una fogata con Palo Santo ahuyenta a malos espíritus del pueblo –la claridad con la que se manifiestan sus llamas así lo confiere.

En aromaterapia es comúnmente utilizado a manera de aceites esenciales, obtenidos mediante una destilación a vapor de su tronco. Su aceite, colocado directamente en la nariz o quemado mediante un vaporizador, sirve para liberar tensiones relacionadas con el estrés y la depresión.


A diferencia de otras plantas o árboles de los cuáles se extrae tradicionalmente incienso, el Palo Santo requiere únicamente de encender un pequeño trozo de madera seca para que éste libere una columna de humo que termina envolviendo la atmósfera. A este humo aromático que libera la madera se le atribuye la capacidad de aumentar vibraciones en el cuerpo, por lo que se recomienda emplearlo al momento de iniciar una meditación
El Palo Santo es tan rico en propiedades que cada parte del árbol puede aprovecharse para distintos fines, incluidas funciones depurativas, sedantes, antisépticas, antiinflamatorias, diuréticas y anticarcinógenas. Ya en un plano metafísico, ciertos grupos lo consideran un efectivo repelente de energías negativas.


Cabe resaltar que sólo se puede disfrutar de sus beneficios ya que han transcurrido entre 4 y 10 años a partir de que su tronco muere. Generalmente los recolectores de Palo Santo reúnen sólo aquella madera que encuentran en el suelo, procedente de árboles que han muerto de forma natural. Esto le concede una especie de ánima distinta, una que nos regala todo lo absorbido por el árbol en el bosque, y que nos permite aprehender estas maravillas a través de ese delicado puente que se tiende entre él y nosotros: su aroma.

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